Dentro de los primeros listados de crímenes que ameritaban la pena de muerte se pueden encontrar en el Código de Hammurabi durante el siglo XVIII a.C. De hecho, civilizaciones antiguas como la ateniense o romana, aplicaban la pena de muerte mediante la crucifixión, empalamiento, ahogados o quemados vivos.
También en México la pena de muerte se practicó desde la época prehispánica, de hecho, en el artículo 22 de la Constitución de 1917 se estableció la prohibición de “la pena de muerte por delitos políticos, y en cuanto a los demás, sólo podrá imponerse al traidor a la Patria en guerra extranjera, al parricida, al homicida con alevosía, premeditación y ventaja, al incendiario, al plagiario, al salteador de caminos, al pirata y a los reos de delitos graves del orden militar”.
Como tal, la pena de muerte en México se suprimió definitiva y oficialmente el nueve de diciembre de 2005, por medio de un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación para abolir la pena de muerte.

Actualmente, la pena de muerte se aplica en 58 países por crímenes diversos que incluyen homicidios, secuestro, traición, violación, narcotráfico, terrorismo, piratería, espionaje, tortura, robo armado, entre otros.
La implementación de la pena de muerte busca disuadir o intimidar a los delincuentes de cometer algún crimen con la posibilidad de perder la vida, de hecho más de 56 estudios aplicados en ciudades norteamericanas donde se aplica la pena de muerte, demostraron que por cada ejecución de un criminal violento se lograron evitar al menos 18 homicidios. Asimismo, la pena de muerte también evita la manutención de miles de criminales peligrosos que difícilmente pueden rehabilitarse.
Debido a la ola de crímenes que afectan al país y a que delitos como el secuestro aumentaron un 78 por ciento sólo durante el 2010, en México, el Partido Verde apoyó la reinstauración de la pena de muerte para crímenes como el asesinato y secuestro.
A pesar de que la propuesta de pena de muerte no fue aprobada, sí se logró un aumento de las penas con hasta 70 años de cárcel para secuestradores que asesinen a sus víctimas y como parte de su campaña para las elecciones del 2012, el Partido Verde impulsará imponer cadena perpetua para asesinos y secuestradores, con la finalidad de velar por la seguridad nacional y detener estos lastimosos crímenes.